La Preterición Voluntaria

La Preterición Voluntaria

La Preterición Voluntaria es cuando a un legitimario no le asignan nada proveniente de la cuota legitimaria, esto sin quedar fuera de una herencia al mismo tiempo.

Cuando en el testamento no se menciona a uno o a varios legitimarios, los cuales eran reconocidos a la fecha de muerte del testador y a su vez, éste conocía acerca de su existencia, es cuando se dice que es una preterición voluntaria.

La intención del testador, queda demostrada en esa exclusión voluntaria que se hace en el testamento, pero en el cual el preterido tiene todo el derecho de reclamar su respectiva cuota legitimaria, porque no ha sido desheredado.

La preterición voluntaria puede ser errónea cuando el legitimario no citado en dicho testamento, no era conocido por su causante, ya sea porque haya nacido en fecha posterior al testamento.

¿Se puede impugnar un testamento por un legitimario inconforme con la preterición voluntaria?

Si, y el plazo para hacerlo es en los cuatro años siguientes contados desde la muerte del testador. Pero algunas condiciones no permiten tal impugnación, como lo son:

  • Si el heredero designado de toda la herencia es único, como su cónyuge.
  • Cuando se ha formado un heredero único como un hijo u otro descendiente, y tenía además otros hijos conocidos antes de la fecha del testamento otorgado.
  • Cuando la relación con el hijo preterido se legalizó luego de la muerte del causante.

La historia y el significado de la Preterición

La forma jurídica de la preterición está regulada en el Código Civil, en el artículo 814.

La palabra preterición proviene del latín praeteritio, que significa “silencio del testador”. Esta, omite a los herederos forzosos por parte del testador, ya sea porque establezca a otros en su lugar sin desheredarlos o porque no establezca heredero alguno.

Impugnar una Preterición Voluntaria

En Derecho Romano, la preterición forma parte de un defecto de los testamentos. En cambio, en las Partidas, la palabra significa que es un hecho silencioso cuando el testador no menciona en el testamento a quienes tienen derecho a heredar su parte correspondiente.

Con el paso de los años, la regulación y la redacción de las leyes y artículos que involucra, han ido variando. La primera de las redacciones del Código Civil del año 1889 y hasta la reforma del año 1958, donde en muchos casos no era posible distinguir entre una preterición errónea o una intencional.

La Reforma

Al producirse la reforma de 1981, legisladores distinguieron entre los efectos de una preterición con intención y una errónea o sin intención.

Luego con la doctrina del Tribunal Supremo de 2006, se define la preterición intencional, cuando el testador no menciona ni hace atribución al legitimario, sabiendo y conociendo de forma fehaciente de su existencia, pero sin desheredarlo de manera expresa en la forma y causas detalladas en el Código Civil.

La preterición errónea se produce cuando existe omisión involuntaria de la mención del legitimario, cuando se ignoraba de su existencia. Adicionalmente, es clara la jurisprudencia, cuando un hijo ha nacido después del testamento.

La no intencionalidad de la preterición queda de esta forma demostrada

La interpretación de la norma afirma que la preterición entonces no requiere solo un olvido o una omisión voluntaria del legitimario, sino que, en un primer punto, los legitimarios deben sobrevivir al testador y en un segundo punto, el legitimario no debe haber recibido ningún bien en concepto de la legítima.

Los efectos de la preterición voluntaria intencional o errónea

Cuando la preterición de un heredero es intencional, no se perjudica a la legítima. El heredero preterido tiene el derecho a la legítima y se anulan las instituciones de herederos mientras se perjudique a la legítima.

Este entonces ingresa a la comunidad de herederos como un sucesor universal. Se reduce la institución de herederos antes que los legados y otras disposiciones testamentarias.

Los efectos son más gravosos cuando se trata de una preterición errónea o no intencional

El artículo 814 del Código Civil, en su segundo apartado, deslinda los efectos posibles que pueden derivarse:

  • Cuando resultan preteridos todos los legitimarios, son anuladas las disposiciones testamentarias del patrimonio.
  • Si no son todos preteridos, se anula la institución de herederos, pero valen las mejoras por cualquier título cuando no son inoficiosas. Anulan la institución del heredero a favor del cónyuge si se perjudica a la legítima.

Con la anulación de la institución de herederos, conlleva a la apertura de una sucesión abintestato.

Pese a demostrar que la preterición ha sido errónea, debe ser necesario probarla

Como hemos notado, la preterición ha sufrido numerosas modificaciones desde la creación del Código Civil hasta la fecha actual. En todos los cambios, se ha procurado proteger la figura del legitimario, ya sea que haya sido omitido de forma intencional o no.

La preterición es diferente a la desheredación, ya que ésta última expresa la exclusión directa de las personas que deben quedar por fuera, mientras la primera las omite.

La Legítima y la herencia en España

La cuantía de la Legítima en España

Para calcular la cuantía de la legítima, va a depender del derecho civil que se aplica a la sucesión. En los lugares donde rige el derecho civil común o Código Civil, la legítima corresponde a los 2/3 partes de la herencia para los hijos o descendientes. La cuantía es de 1/” a los padres a ascendientes, salvo en los casos donde al causante le sobrevive el cónyuge. En este caso la legítima disminuye a 1/3 parte.

Pero en lugares como Cataluña es menor la legítima. Se limita a solo ¼ parte de la herencia. Los legitimarios son los hijos con 1/3 y el cónyuge sobreviviente tiene derecho a la mitad de la herencia cuando están de acuerdo los hijos, o a  2/3 si no lo están.

En Navarra, por ejemplo, no existe la legítima. Sus fueros contienen la disposición de contenido no patrimonial. Esto se refiere a cinco sueldos febles o carlines, y existe una amplia jurisprudencia con lo referente a problemas por cambio de residencia y los efectos de la ley sucesora.

El testamento: ¿la preterición voluntaria o la herencia?

La sucesión en sí es un momento de importante alcance jurídico y económico para quienes hayan sido beneficiarios por el testador o puedan llegar a serlo.

Un testamento tiene carácter personal y un correcto asesoramiento profesional puede reducir el surgimiento de conflictos futuros. El causante ya no estará para aclarar, detallar o modificar ninguna de las disposiciones. Por lo que para algunas familias puede traer conflictos lamentables con el paso del tiempo.

Es recomendable una planificación correcta del testamento para evitar conflictos familiares, incluso si se trata de un patrimonio familiar. Podemos ayudarle.

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